martes, 1 de septiembre de 2015

Crónica de la Haría Extreme. 80km D+2874m

Han corrido por el mar
15 de Agosto de 2015

Haría, Lanzarote

Después de saltarnos el GTP2015, la Haría Extreme de 80km sería la mejor ocasión para volver a probarse en una ultra. Encajada en los planes familiares, hacía muchas semanas que las expectativas e ilusiones estaban puestas en pasar unos días de vacaciones en una isla que no conocíamos y sobre la que nos habían creado las mejores expectativas: que si es un paraíso (José), que si os va a encantar, que si tiene muchas cosas que ver, que no dejéis de visitar…, ni…, y tampoco… y así, el viernes 14 de agosto temprano en Barajas para tomar el avión que nos tenía que dejar en Arrecife antes del mediodía, con tiempo para recoger el coche de alquiler, instalarnos, comer de maravilla a la orilla del Charco de San Ginés y ponernos camino hacia Haría, población del interior en el norte de la isla, para recoger el dorsal.

Haría
Los 40 km hacia el norte, en busca de Haría, nos ofrecen las primeras impresiones de los paisajes de la isla. Cuesta encontrar sitio para aparcar, lleno hasta la bandera y ambientazo en la feria del corredor. Recoger los trastos, tomar algo, darse una vuelta para impregnarse de la atmósfera, ver pasar, como el que no quiere la cosa, un tipo alto, delgado, pelo y barba cortos y canos, algo mayor,...un tal Marco Olmo… menudo tipo!

Dorsal -eo

Regreso a Arrecife para cenar pasta, of course, e intentar descansar un rato antes de que suene el despertador a las 3:00 de la mañana. Va a ser difícil dormir, pero mínimo relajarse... Y a esa hora, después de haber dormido poco más de una hora, arriba, desayuno, trastos y vuelta a Haría. A las 4 ya estamos aparcados. Encuentro con Rubén y preliminares disfrutados comentando sobre carreras, amigos comunes, planes,... meniscos y ligamentos,...

En este ambiente pre-carrera, 4 y pico de la mañana, un 15 de agosto en una población de menos de 5.000 habitantes del interior de Lanzarote,... te das cuenta que hay que ser un poco "raro" para practicar este deporte de esta forma.

Y en eso, acompañados de la animación del speaker, se hacen las 5:00am y, frontal encendido, nos ponemos en marcha. La estrategia para esta carrera es clara-cristalina. De menos a más. Conservador. Vamos a salir desde atrás, manteniendo ritmo cómodo de grupeta. Le damos tiempo al cuerpo que caliente tranquilamente, va amaneciendo, no arriesgamos caídas, cuidamos hidratación y alimentación. La carrera es larga, ya habrá tiempo de aumentar el ritmo. De paso, vemos cómo reacciona la rodilla izquierda al esfuerzo.

Y con un planteamiento tan claro, los kilómetros empiezan a caer en medio de la noche, y acabo acoplado con Sonia que marca el ritmo perfecto, precaución en sendas complicadas o técnicas, más generoso cuando toca. Avanzamos sin prisas, ni pausas. Enfilamos una pista y el inconsciente, que sabe lo suyo, no ve la marca de carrera que pretende que dejemos la pista para volver a meternos en camino de cabras. Unos 200 metros y media vuelta para encontrar esas marcas perdidas.

Control de La Quemadita (km13), puesto 81 de 87, se vislumbran las primeras luces del alba. Adelantamos algún corredor camino del Control de El Río (km23), puesto 73. El cuerpo va cogiendo temperatura, todo funciona bien y el ritmo se mantiene.

Playa del Risco

El siguiente tramo, incluido hasta el primer paso por Haría, lo hago solo, en mis cosas, contento por la experiencia, la positiva respuesta del cuerpo al esfuerzo, por el paisaje desde lo alto de los acantilados, que se disfruta, por ejemplo, desde el avituallamiento de El Río; bajada técnica, conservador, vista impresionante de La Graciosa, volvemos a alcanzar el nivel del mar, rodeamos las Salinas del Río para empezar a correr por las arenas de la Playa del Risco y llegar a la zona más conocida, espectacular, mediática de la carrera, la subida al avituallamiento de Guinate, que en la parte final, más que subir, se tiene que escalar. Hay varios tramos (unos ¿50 metros?) por los que avanzas sujeto con ambas manos a las cuerdas que hay ancladas a la roca. Es un tramo particular, que le da carácter a esta carrera y te da tiempo a volver la cabeza hacia atrás y disfrutar de unas increíbles vistas de los acantilados, las playas, el mar,… y un helicóptero que pasa cerca, paralelo a la línea de mar, a una altura menor a la que ya hemos alcanzado como colofón para experimentar unas sensaciones increíbles y ser prueba contundente del desnivel que acabas de superar. Y aquí, como no he encontrado ninguna foto mía, pongo la de Marco Olmo enganchado a la cuerda…

así subimos todos hasta Guinate...

cuerda arriba

cuerda abajo

Control de Guinate (km33), puesto 68. Tras reponer fuerzas en uno de los mejores, no, en el mejor avituallamiento de toda la carrera (me refiero, tanto al número como al entusiasmo de los animadores) seguimos avanzando, seguimos subiendo, trotando por la cresta sobre los acantilados, con el precipicio a la derecha y el viento que sigue soplando duro para ponerle pizca de emoción. No es carrera para quien padezca de vértigo.

Sobre todo, dis-fruta

paisajes de ensueño

Famara a lo lejos

#a_que_sitios_venimos

Coronamos a 540 m de altitud un tramo de los acantilados que ofrecen vistas al mar de ambos laterales de Lanzarote y seguimos el camino que desciende hacia Haría, tranquilamente, como en todas las bajadas, hasta que se llega a una zona de arenas; una duna en toda regla, 100 metros en bajada de fuerte pendiente, y… tentación, nos damos el capricho de bajarla rápido, no, lo siguiente (=muy rápido, jajaja). Un sprint, que le mete alegría al cuerpo y arena a las bambas –parada técnica para desarenar-. Nos acercamos a Haría y se acaba la bajada. Vuelta a subir hasta el control de Aganada (km43), puesto 54.

La salida del control es de broma; llegamos por una pista que traza un perfil en ligera subida y que continúa más allá con el lío, pero… todo es salir y girar 90º a la derecha, camino de cabras en vertical que nos volverá a llevar hasta la cresta de los acantilados. Y es de broma, porque saliendo coincido con Carlos, de Punta Mujeres -al lado de Haría-y Antonio, de la Palma -la isla bonita-, lo vemos, nos miramos y nos partimos de la risa. Desde ahí vamos a compartir juntos un buen tramo. Antonio es gracioso hasta decir basta, iba muy bien, se lesionó en una bajada y lleva la planta del pie abierta, pero no ha perdido el buen humor, ni la decisión de llegar a meta. Va sufriendo mucho en la bajada y, generoso, nos pide que sigamos, que en el llano ya nos pillará.

Seguimos Carlos y yo. En este tramo central de la carrera alcanzamos la cima de la carrera, 625m, para bajar por el Barranco de la Poceta hasta la alcanzar el extremo de la urbanización sobre la Playa de Famara (que no sé si es la más bonita de la isla, como me dijo una amiga, pero seguro que es la mejor para el kitesurf) y vuelta a subir los acantilados hacia el interior de la isla, tramo largo con bastante calor, viento y en el que nos volvimos a quedar un poco cortos de líquido. Así llegamos al avituallamiento de la Montaña (km53), puesto 49, donde unos chavales, ahí instalados de voluntarios, te atienden de la mejor manera. Líquidos y un gel. Seguimos.

Con Carlos hemos improvisado un buen tándem, acoplado los ritmos perfectamente y vamos, a ratos en paralelo, otros tira uno y otros tira el otro, charlando; y Carlos, que es local, ejerce de anfitrión anticipando el recorrido, pautando las dosis adecuadas de esfuerzo; alcanzamos el extremo sur del recorrido en Teguise. Volvemos, pista, escalones, terreno árido, viento, calor para alcanzar la Ermita de las Nieves, hasta donde ha subido la familia de Carlos para verle y darle los mejores ánimos -"mi afición". Sí señor, un lujo. Sé lo que significa ver o hablar con "tu afición" en medio de una carrera larga.

En tan buena compañía, no hemos pensado en cansancio, dolores,... y el cuerpo ahora rueda fino. Ya se ve el avituallamiento de Lomo Cumplido (km64), puesto 49, y allí la silueta de un corredor grande y fuerte; ¿será Rubén? Pues sí. Alegría volver a verle y saludarle. -¿qué tal? -algunos dolores, pero bien -¿nos vamos juntos? -no, prefiero descansar un rato. -vale, yo voy tirando "pabajo".

Y "pabajo", a 20 km de la meta, subimos una marcha. Los paisajes empiezan a pasar con alegría, ya no toca reservar, sonrisa en los labios y velocidad en las piernas. Gozando de lo lindo hasta llegar al control en Arrieta (km73), puesto 41, situado en plena playa, para recibir una buena dosis de aplausos y palabras de ánimo. Ufff, qué tramo de la carrera más gozoso, ¡bestial!

Salimos para afrontar el tramo final con extra de energía (anímica, la buena) y ahora toca bordear Arrieta por la línea de costa; otras risas que nos echamos con otro corredor porque en varios puntos nos toca parar y esperar la resaca de la ola para no meter las bambas en el agua. Hemos pasado de correr por el desierto a correr literalmente por el mar. Nos partimos.

Desde ahí subida hacia Haría, con bastante pendiente para estas alturas de la carrera, pero con muy buenas sensaciones. Muy buenas y que duran hasta la rotonda de la carretera para entrar en Haría. Más que suficiente. Y toca... lo segundo mejor de cada ultra... la llamada a "mi afición" que espera en la meta para avisar que llego en "ná": -¿por dónde vas? -por la rotonda para entrar en el pueblo -alaaaaaaaa, que bien. ya estamos en la meta esperándote!!! -besazo, ahora os veo.

Último esfuerzo, más aplausos y ánimos por las calles de Haría, enfilamos la calle de bajada que anticipa la meta, sonrisas, Javier y Lucía que salen corriendo y me acompañan en entrada triunfal al compás de nosequecancionmarchosa y las palabras generosas del Depa. Bien. Gracias. Alegría total

Finisher Haría Extreme Ultra 2015

PD1: hemos corrido por arenas desérticas, rocas volcánicas, tierra, asfalto, piedras como bolas de cañón antiguo (rodeando las salinas), el agua del mar,… y muchos tramos cresteando al borde de impresionantes acantilados con un viento incesante.
PD2: en mi opinión, si alguien quiere ver el mejor marcaje posible del recorrido de una carrera, sin menospreciar ninguna, que vaya a ésta.
PD3: pude ver y saludar a Antonio cuando estaba a punto de entrar en meta. Sí señor, llegó y sin perder la sonrisa. Cuando trotábamos, me dijo que el nivel de los corredores de ultras de montaña había subido mucho en España por el paro que da tiempo y entrenar es barato. Lo comparto (que baje el paro ya). Le debo la gorra, que salió volando hacia los acantilados en una ráfaga de viento y esprintó como Usain Bolt para pillarla...Y, lo dicho, el próximo año a correr en su isla.
PD4: tuve mucha suerte de poder hacer el tramo central de la carrera con Carlos; gracias por compartirlo.
PD5: el destino es caprichoso; el domingo anterior a la carrera estuve escalando en roca por primera vez… ¿entrenamiento para carreras? para la Haría Extreme y sus cuerdas, sí. Bárbara, ¿quién lo iba a decir?

El previo: Escalando en roca... con los mejores

PD6: Y después de una carrera así, toca… lanzarotear disfrutando de una isla espectacular

Lanzaroteando

PD Especial: de reconocimiento para “mi afición”, los peques, la mare y Elena, que me acompañan a todas las carreras. Unas veces a mi lado y otras desde la distancia.

#NR.

martes, 4 de agosto de 2015

Protagonista a mi pesar... y otras historias

bambas en la Galarleiz
Y tiene su historia:

24-mayo Cross de los 3 Refugios (28km D+1.723m): fuerte dolor rodilla izq
+ 13 días y 84kms: sigue el dolor rodilla izq
7-junio Km Vertical de la Barranca (19km D+1.100m): fuerte dolor rodilla izq
+ 18 días y 38kms: sigue el dolor rodilla izq
25-junio - 13:00h. Llamada telefónica de Homero: “Lo siento, rotura de menisco. No hay duda”
26-junio. Navacerrada. Salida del GTP (110km D+5.500m): "no presentado"

Mezcla de emociones desde el momento en que se recibe el diagnóstico. Frustración porque se confirma que el dolor de rodilla nos va a detener durante un tiempo, empezando por la carrera más deseada del año, temor a que la cosa sea grave y nos aparte o limite la práctica del running y también cierto alivio por haberlo conocido antes de arrancar el GTP y no poner más en riesgo la necesaria recuperación.

Desde ese momento ha tocado armarse de paciencia y descansar. “El indicador clave es el dolor, si no duele puedes ir aumentando distancia, ritmo o frecuencia. Si duele, te toca parar. Y si no deja de doler habrá que operar, pero para operar siempre tenemos tiempo".

Las siguientes semanas son de mucho descanso con solo 4 días de trotes cortos y lentos. El dolor va remitiendo con alguna molestia al correr, pero ya no duele al caminar.

Y todo para ir el 12 de Julio a la Maratón de Montaña de Galarleiz. Meterse 42km de montaña con la rodilla en esas condiciones puede parecer un poco locura, y seguro que lo es, pero toca hacer la prueba del algodón. Saber si mejora con el descanso o hay que tomar medidas más traumáticas. Salimos el viernes camino de Zalla en la mejor compañía para disfrutar de un fin de semana intenso. Concienciado de no arriesgar, de controlar el ritmo al máximo, especialmente en las bajadas y muy tranquilo en las subidas. Y si no se puede, no se puede y se abandona, que alguna vez tendrá que ser la primera.

Antes de salir: Antonio, Maite, Javier, Pedro Galarza, Jesús, Montse, Homero

Domingo temprano dejamos atrás el magnífico ambiente que hemos saboreado en San Pelayo (Burgos) para arrancar tranquilos y, según el plan, hacer las subidas con calma y las bajadas con el freno de mano puesto (y ahí ser adelantado por mareas de corredores). Vamos cubriendo los kms, las subidas, las bajadas, cresteando los montes y superando los picos,… y la rodilla va aguantando con ligeras molestias. Km38, subida del Martinxu con su desnivel del 31%, las banderas, los animadores, la fuerza,… inyección brutal de adrenalina, carne de gallina. Quedan menos de 4km para llegar a la meta de Zalla, los ánimos a tope y ya sabemos que ésta también llegaremos a meta.

El Martinxu. Por allí teníamos que subir
Y por allí subimos

Al final, con poco entreno y mucha prudencia, disfrutados 42kms de preciosas montañas entrando en meta con Montse después de 5h26m. Gran alegría. -¿y la protagonista involuntaria? –pues no ha terminado como para tirar cohetes, pero se ha portado como una campeona. Toca regalarle una buena bolsa de hielo. -¿y de operar? –no, de momento, ni hablamos –buena noticia!!

El lobo no nos pudo en el camino, pero nos atacó al cruzar la meta

Los días posteriores la rodilla molestaba algo, pero los cuádriceps renegaron -¿celosos de la rodilla?- durante varios días, cobrándose cada peldaño que descendían en forma de esperpénticos movimientos. Gusto de agujetas!!

La prueba ha sido positiva y, a partir de aquí, una vuelta progresiva a los entrenos, de tonterías hacer las justas y esperar lo mejor.

Clasificación Galarleiz 2015

PD1: Esta carrera de montaña, sin duda, merece la pena. Cercana al corredor, pensada por y para él, pionera entre las carreras de montaña, con el sabor de lo añejo, de lo auténtico, en un entorno fantástico. Hay que volver en buenas condiciones físicas para meter pulsaciones y sentir el corazón a tope en cada subida y volar en las bajadas. ¿Cuándo volvemos?

PD2: Felicidades, Pedro, organizador y alma de la Galarleiz, por estos primeros 20 años.

#NR.


miércoles, 10 de junio de 2015

XIV Kilómetro Vertical de la Barranca

XT Wings 3 con 234km
Domingo, 7 de junio de 2015
1, 2, y van 3

Tocaba “tripitir” con el Km Vertical de la Barranca

Un trazado en el que no dejas de subir ni un metro, una carrera en la que tienes que regular la entrega de energía al milímetro. Si te pasas, te clavarás y si te quedas corto, adiós al crono.

Otra vez, y van 3 de 3, se va rápido desde la Plaza de Navacerrada en salida neutralizada hasta el punto de inicio de la carrera al otro lado de la carretera de Cerceda a Cercedilla justo donde se alcanzan los 1260 metros de altitud (km vertical).

En eso, bien calientes y ya un poco cansados llegamos a la salida cronometrada; nos toca esperar más de 15 minutos (no hay marcaje de salida y los tiempos real y neto son el mismo y se sale a la hora). Algunos aprovechan para seguir calentando, hacer unos progresivos, hacerse fotos, publicar en el fb, aliviarse,… pero la mayoría se conforma con hablar con el que le pilla.

neutralizados

Menos de un minuto, todos detrás de la marca que hay en el suelo, 3, 2,1, ¡Ya! A correr. Este trozo inicial es crítico, la pista de tierra de la Barranca, corrible y con mucho sitio para adelantar y para ser adelantado. Saliendo desde una tercera fila y el primer tramo con mucha variación en las posiciones, tirones y bajones hasta que cada uno va encontrando un ritmo estable según sus piernas y su cabeza.

Subiendo por la Pista. Bien, de momento...

Hay que entregar muchos latidos antes de dejar la pista y entrar por la senda que se cuela hacia la derecha entre los pinos; cambio de paso, correr a la sombra, zona fantástica y enseguida la Fuente de la Campanilla con un avituallamiento de agua fría en vaso de tubo de plástico. Un suspiro antes de enfilar la parte más pendiente del recorrido, donde las manos dejan de bracear, para empezar a empujar, primero sobre las propias rodillas y después sobre las mismas rocas. Piedras sueltas sobre las que resbalas y te hacen perder paso. En este tramo se sube en fila de uno y hay poco espacio para adelantar, son los mínimos y hace falta una diferencia de fuerzas importante para conseguirlo. Si alguien te adelanta se te va y si adelantas ya no te pilla.

Ya no vamos tan bien. La cara el espejo del alma

En fila india

 Alcanzar el Collado del Piornal te permite volver a trotar algo y eso merece su alegría. Las antenas ya claramente a la vista. Último tramo, últimos esfuerzos agónicos. Mirada al crono. Hay que mejorar el tiempo del año pasado. Ya distingo a Jesús, que te anima de verdad, a Montse que primero tira de cámara, luego se gira y echa a correr hacia la meta -¿juegas a pillar? ¡Pillada!-

Meta a la vista y ... menuda vista detrás !!

Llegando a la Meta vuelve la alegría

Toca animar a Pepe en los últimos metros, le flanqueamos, foto y objetivo conseguido. Otra carrera a la saca, con sufrimiento, sí, pero también con su sobredosis de alegría.

Un trío

Con Montse en Meta

Tiempo para unas fotos, algo de agua y toca bajar lo subido. Pista de cemento, Emburriadero, Camino de la Tubería, primer tropezón, segundo, al suelo (la pillada), arriba, Pista de la Barranca, Navacerrada.

A disfrutar del avituallamiento y, para redondear la carrera, la alegría del pódium de Jesús. Enhorabuena!! A casa con una copa de más!!

Celebrando con un Campeón


Clasificación

Mejorar el tiempo del año pasado en más de 3 minutos -bien para un km vertical- y repetir puesto en la clasificación también dice que el nivel de las carreras de montaña no deja de crecer.

#NR.

Y pronto… más, mucho más: todo un GTP en 3 semanas

lunes, 1 de junio de 2015

XXV Cross de los Tres Refugios


Domingo, 24 de mayo de 2015

XXV Cross de los Tres Refugios
Campeonato de Madrid de Carreras por Montaña
Primera prueba de la Copa de Hierro

La mañana empieza bien. Madrugar y subir hacia el puerto de Navacerrada, albergue de la RSEA Peñalara, recoger dorsal, amigos, fotos, alegrías, abrazos y saludos. Magnífico ritual que se intensifica en las carreras cerca de casa. El mejor aperitivo posible de una carrera.

Con la ilusión de superar un reto que el año pasado nos dejó bien fundido, entonces con la excusa de la lesión del piramidal, nos colocamos en la salida con intención de mejorar tiempos.

Con el gran Juanlu

Con mi amigo Basalo


 
Con Rogelio

Con Manu

Con Celina

Buen ánimo antes de salir

Salimos a darlo casi todo desde el inicio. Se arranca hacia arriba y sin contemplaciones para que el cuerpo sepa de qué va la historia desde el instante uno. Este año la subida hasta la Bola va por el lado izquierdo de la valla que marca la pista de esquí. Vertical, como siempre, y recta, como nunca. Buen ritmo y regulando pulsaciones. Aprovechando la pista de cemento en el trozo final para estabilizar y relajar la concentración unos instantes antes de empezar la bajada hasta el Collado del Piornal para luego hacernos con el Alto de la Maliciosa. A partir de aquí, ya estás en tu zona, el cuerpo sabe de qué va la historia y todavía tienes las fuerzas intactas.


En la mano... ¿qué?

Empieza la zona que más me gusta de la carrera, una bajada, muy técnica al principio, que nos conduce volando hasta Canto Cochino en la Pedriza. Más de 8 kilómetros, difíciles y preciosos todo en uno. Tiempo para disfrutar del entorno y la bajada que te empuja, concentrarte para elegir el siguiente punto de apoyo cuando todavía no has hecho el anterior. No hay margen al error o tienes que frenar en seco o, a lo peor, te caes. Instantes para los derrapes controlados, lo más divertido (me vuelvo a cargar unas zapas en esta carrera, dep, y van dos de dos). Tiempo también para recordar, la última vez que hice este camino, con Jaime y Rogelio, en un entreno previo a Bandoleros con el paisaje nevado… o la anterior ocasión, de noche, durante el GTP. Un tramo de mucha alegría, mucho ritmo,… disfrute en estado puro, momentos fugaces que explican sobre la pasión que sentimos corriendo por las montañas.

Salomon XA Pro3D Ultra2. DEP
Un par de avituallamientos en la bajada y, casi sin parar, un poco de agua y seguimos. Control de Canto Cochino, cruzamos el puente sobre el Manzanares. Empieza la subida, toca acomodar el ritmo a la pendiente, el cuerpo se resiste, prefiere seguir de socio de la gravedad, pero es lo que hay. Te cruzas con un par de amigos, Jesús y Homero, entrenando por la Pedriza, te animan, te piropean lo bien que vas, tu cabeza que discrepa (¡en la bajada sí que iba bien!), abrazo y a seguir subiendo.

A partir de aquí se acabaron las bromas; hasta la Charca Verde sufriendo y avanzando. El calor, el cansancio y el terreno ya no permiten muchas alegrías. Y sabes que cada vez será peor hasta llegar a la Bola de nuevo.

Seguimos avanzando sin parar. Subida a un risco al lado del camino te encuentras con Rita Coco Pels que anima como solo ella sabe. Que gusto verla y recibir su abrazo!!!

Desde aquí todas las buenas sensaciones han desaparecido y se han convertido en las malas sensaciones; el yin y el yang; nada es gratis y todo lo que nos llevamos bajando lo pagamos subiendo. Sensación de hambre y sed. Un gel, agua, un par de dátiles (que buenos!! que buena idea tuviste!!) que no consiguen acallar la desazón. Avance torpe y lento pensando solo en llegar al Puente de los Manchegos… por el avituallamiento. Ya no voy solo, me acompaña una pajarraca bestial que no me dejará hasta casi la llegada a meta (tercera vez que coincidimos en una carrera, grrrr!!!).

A partir de ahí, el avance es lento, lento, lento, la subida del Ventisquero de la Condesa que es de lo más duro que te puedes encontrar por la Sierra de Guadarrama y si le añades el estado del cuerpo, se convirtió en un suplicio. Velocidad inexistente, pulsaciones altas, corazón a tope,… sufrir, aguantar y seguir.

Hay que alcanzar la Bola como sea. Luego ya vemos. Sí, vemos al amigo Basalo que llega y no podemos seguirle. Bajamos con la pájara y los dolores. Tres es multitud. Adiós pájara. Se quedan los dolores en la rodilla izquierda. Seguimos bajando. Aparece Mapi con su cámara, su sonrisa, sus palabras cariñosas y te saca una foto de “estoy estupendo”.

Mérito de Mapi

Seguimos bajando y cuando pisamos asfalto para hacer el último trozo y parece que corremos otra vez… se acerca Marisa por detrás y… se lleva todos los ánimos de la gente que está por ahí… aceleramos un poco, giro, unos metros hasta la meta, levantas la vista para tu fotógrafo favorito –error- y… al suelo. Pepi hace ademán de echar a correr para ver que te ha pasado, pero tardas menos en levantarte que en caerte. Hay pruebas. Fotos perfectas de la caída, el movimiento de Pepi y la incorporación inmediata.

Otra forma de entrar en meta


Al final, mejorar tiempo casi 10 minutos y 2 puestos, pero con la sensación de que el Cross de los 3 Refugios ha vencido por segunda ocasión (como ninguna otra carrera). Volveremos #NR


Objetivo conseguido

Vuelven las risas

y la alegría


PD: subida a la Maliciosa y Ventisquero de la Condesa. Como mola que te animen con los cencerros a lo Zegama!!! Y que buen rollo que te griten que corras que para eso has pagado!!! Así que a correr… a tope!!!

PD2: lo mejor de la carrera vuelven a ser los momentos con los amigos y la gente a la que quieres. No hay más.

Montse, Pepi y Mapi

Pepi, Mapi y Montse


PD3: esta carrera tiene historia y aquí hay un poco:


jueves, 21 de mayo de 2015

VII Vuelta a la Jarosa

Saliendo... ¡YA!
Sábado 16 de Mayo de 2015

VII Vuelta a la Jarosa y algo más

Vuelta a la Jarosa, vuelta a vestir un dorsal después del Mapoma y vuelta a la montaña. La triple vuelta. El objetivo es ir cogiendo tono para el #GTP2015. Parece que queda mucho, pero está a la vuelta de la esquina (cuarta vuelta), poco más de un mes para alargar los tiempos en montaña, acumular desnivel e intentar mejorar algo el "aspecto cabra", es decir, esa capacidad innata en algunos para seguir el curso de ríos de piedras, a través de canchales, subir o bajar por paredes verticales como si estuviesen bailando un tango.

Carrera bien organizada por la gente del Club de Atletismo y el Ayuntamiento de Guadarrama, que cuentan con un entorno espectacular para diseñar el trazado de la carrera y, sobre todo, para facilitar el disfrute de un día de campo en familia. Magnífica ocasión para echar el día o, al menos, la tarde en el entorno del embalse de la Jarosa.

Trazado por el Embalse de la Jarosa en Guadarrama


Perfil de la Vuelta a la Jarosa

La carrera no tiene secretos, es transparente, la gráfica del perfil lo dice todo; casi 2 kms llanos y corribles, 3,5 de subida continuada con algunas zonas de fuerte pendiente que compensa caminar y al coronar los 1336m se invierte el desnivel para enfilar una bajada que permite compensar ritmos si la fuerza te acompaña.

Terreno pistero con algunas zonas de piedras que hay que pasar con buen tino en la bajada para evitar torceduras y varias veces que toca cruzar pequeños arroyos. Preferible llevar zapatillas mixtas de montaña para mejorar el agarre y pasar con más seguridad las zonas de piedra.

Bonita y sencilla, ambiente familiar, buen entorno y gran organización. Y, cada vez más, ésta es mi definición de una buena carrera. Cada vez más importante un organizador cercano, orientado a los corredores, a hacer sostenible la prueba frente a aquellos súper profesionalizados pendientes de maximizar beneficio, etc, etc… creo que está claro. Y para muestra, dos: el precio de inscripción y la bolsa del corredor que sacaría los colores a cualquier rock&roll y similares.

Y de colofón la entrega de trofeos y los sorteos de regalos entre todos los corredores: gorras, paraguas, botellas de vino, riñoneras, entradas al baloncesto… y, las más deseadas, paletillas de jamón como palas de paddle con su barra de pan incluida. En fin, una fiesta con la excusa de una carrera por montaña. Se debería repetir más a menudo.

Hablando de correr, las bambas las Cascadia 9, que aquí están en su salsa; puesto 32 de la general y 5 de la categoría con 44’29” para los 10km D+260m.

Clasificación     #NR

PD: en esta carrera cuando se celebra el sorteo de regalos el elegido tiene que estar presente y caso contrario se elige otro ganador. El interés está en que se comparta la alegría del afortunado y se alargue la fiesta. Bien. En otras carrera envían el regalo al suertudo si se ha ido y el resto asiste al sorteo para nada… ni para tener envidia sana (de la única que puede tener un corremontes)..

PD1: y una sugerencia, como siempre, con ánimo constructivo; sobre la priorización en las categorías de la clasificación. Se le da más relevancia a llegar, por ejemplo, en el puesto 10 de la general que ser el primero de la categoría, impidiendo una fotografía en el pódium. No sé si es mejor, igual no.

PD2: lo mejor de la carrera fue el post compartido con family&friends. Y esto está empezando a ser costumbre. ¡Qué buena costumbre!

sábado, 16 de mayo de 2015

Crónica del Mapoma 2015. "El Épico"

tras mapoma son bambas anfibio
Domingo 26 de abril de 2015 

Mapoma 2015. El Épico

Nos llovió lo que no estaba escrito. Y no me puedo quejar, porque inconsciente y con la boca pequeña, pero el viernes lo deseé desde aquí mismo: Mal - Preparando Mapoma 2015 (segundo párrafo) 

Menuda carrera increíble, todavía me tiemblan las piernas (del esfuerzo, no de la emoción. Y, bueno, para ser sincero cuando se publique esto, tampoco me temblarán del esfuerzo de esta carrera).

Arranca temprano, 5h20 desayuno, trastos y a las 7h30 ya estamos frente al Retiro donde habíamos quedado con Chele, Fede & Company.

Guardarropa, foto y a los cajones.


Equipo


La última semana ha sido la de "la gran duda”. Y la gran duda era: ¿sí o no? ¿Si intentar hacer sub3 y asumir el riesgo del  fracaso o No intentarlo y fracasar antes de empezar?

Planteando así la pregunta contestarla es fácil. Lo difícil fue hacer bien la pregunta. Que si no estoy preparado, que la media me salió mucho peor que los años anteriores, que si no tengo la cabeza centrada, que si va a llover, que no me lo he preparado,...

Pues ahí estábamos 15 minutos antes de las 9 entrando en el primer cajón Chele, Fede y yo para intentar lo que para mí sería una machada. Teníamos un plan perfecto. Y con su permiso lo voy a desvelar: Fede tiraría todo el rato y Chele y yo iríamos a rueda mientras pudiésemos aguantar.



Aplicando la estrategia de forma estricta

Es un magnífico plan; claro y concreto. Casi más importante, un plan con fundamento, Fede baja de 3h en todos los maratones que corre, Chele ya ha bajado en alguna ocasión y yo todavía no. Dicho y hecho.

No fue nada sencillo de cumplir. En las subidas costaba seguir el ritmo de Fede y en las bajadas habríamos acelerado más. Hay que estar muy muy fuerte y tener mucha mucha confianza para mantener un ritmo constante en una maratón como la de Madrid…

Lo de “mientras pudiésemos aguantar” nos alcanzó para llegar hasta la mitad del tramo que transcurre por la Casa de Campo, sobre el km 27. A partir de ahí, nos tocó luchar solo contra los kilómetros, el ritmo que había que marcar y la ingente cantidad de agua que llegó a caer en muchos momentos a partir de la salida de la Casa de Campo.

Era una de las pocas veces que corría con camiseta de tirantes y me alegré enormemente porque el agua multiplicaba el peso de cada milímetro de tela que te cubría el cuerpo.

La lluvia hacía el reto más épico si cabe. Madrid con sus desniveles y la altitud, añadía ahora un mar de lluvia que te hacía correr empapado de arriba a abajo como si estuvieses siempre dentro de la ducha. La ropa empapada hasta la última fibra, pegada al cuerpo que la hacía más desagradable, las bambas que parecían cubos de agua,... sí que es cierto que no pasamos ningún calor... pero igual un exceso de lluvia sí... Tantos kilómetros con los pies encharcados y, a pesar de llevar unos calcetines buenos (caros, al menos) y finos, hacen que empieces a notar sensación de ampollas en los pies...

Los kilómetros van cayendo y sigues luchando contra el cansancio y el crono. Parece difícil conseguir el sueño de las 3h y crees que no puedes dar más para no quedarte sin gasolina antes de tiempo, pero siguen cayendo uno tras otro y hay un momento en el que piensas que sí, que igual si ya lo das todo podrías llegar y además conseguir tu sueño. Toca sufrir más, toca darle sin dudar, darlo todo. Hasta que la realidad y los cálculos que vas haciendo cuando queda el último kilómetro te devuelven a la tierra, al asfalto en este caso. Lo has hecho bien, muy bien, pero en esta ocasión tampoco bajarás de las 3 horas.

7 maratones en total, 5 mapomas. Van pasando los años y seguimos mejorando. Seguimos en la categoría de "promesas". El año pasado con la lesión en el piramidal no cuenta, y comparando con 2013 la mejora ha sido de más de 5 minutos a pesar de la intensa lluvia soportada para terminar en 3:01:18

Contento con la experiencia, con el resultado y, seguro, seguiremos peleando por bajar de las 3 horas. Nunca había estado tan cerca y ahora más convencido que nunca de poder hacerlo, sin esa lluvia y una preparación adecuada. Es un reto que merece la pena, por lo que aporta de desafío, disciplina, foco y motivación para entrenar y también para competir.



Post del post de la carrera: uno tiene una cara de machacado...
 
#NR

PD: una duda con ánimo constructivo: ¿por qué no nos metemos cada uno en el cajón que aproximadamente nos corresponde? no sirve ni a unos ni a otros empezar todos en el primer cajón. No sé.